¿Qué hay por acá?

24 dic 2010

Felicitaciones desde La Red de Ámbar‏

A todos nuestos amigos y conocidos que han formado parte de La Red de Ámbar durante este año:

En estos días es común escuchar hablar sobre la inseguridad, la violencia, las carencias... y en medio de todo esto nos dio por pensar en un buen mensaje de Navidad para todos ustedes; por supuesto que se nos ocurrieron los típicos mensajes de paz, amor, felicidad, salud, justicia y tantos otros.

Pero hoy, al mirar el noticiario, desfilaron ante nosotros imágenes que nos permitieron darnos cuenta de lo afortunados que somos. Las fotos de niños de la calle nos dejaron ver que tenemos no solamente una casa acogedora, sino todo un hogar lleno de afecto. Los reportajes sobre los accidentados y damnificados nos permitieron apreciar la fortuna de contar con el cobijo del buen azar. Las imágenes de los hospitalizados por quemaduras y mutilaciones nos dejaron ver que nuestras dolencias son solamente un indicio de que nuestro cuerpo funciona tal y como debe funcionar: a la perfección.

Por esto, nos dimos cuenta que, quienes comparten con nosotros la fortuna de tener salud, amigos, familia y hogar, podemos unirnos para ofrecer NUESTROS MEJORES DESEOS A QUIENES REALMENTE HAN PERDIDO ALGO VALIOSO. Los invitamos a ofrecer a todos cuantos nos rodean la paz, la bondad y la caridad tan ausentes en estos tiempos; a que tengamos la capacidad de dar un poco de todo lo que tenemos. 

También queremos compartir con ustedes una presentación que enviamos como archivo adjunto y que contiene una bella reflexión sobre la importancia de celebrar un Año nuevo. Gracias por ser parte de La Red de Ámbar, los invitamos a seguir con nosotros en el 2011 y a descubrir los cambios y mejoras que tenemos preparados para ustedes.

¡Felicidades!
Ana Laura y Luis
La Red de Ámbar

2 nov 2010

Narrando desde la muerte: algunas recomendaciones literarias


A propósito de la celebración del Día de Muertos queremos compartir con ustedes algunas recomendaciones de novelas, cuentos y otros textos que tratan sobre este gran misterio humano: la muerte.
Más allá de las recomendaciones típicas y que probablemente ya muchos hallamos leído, como: Pedro Páramo, de Juan Rulfo; Aura, de Carlos Fuentes o los Cuentos de amor, de locura y de muerte, de Horacio Quiroga les presentamos a continuación algunas otras obras, quizá un poco más desconocidas, pero cien por ciento recomendables y, sobre todo, que podrán encontrar en el Bibliocafé Ing. Óscar Manuel Saucedo en La Red de Ámbar.

Comenzaremos por una novela del brasileño Joaquín María Machado de Assís (1839-1908) (ojo, no confundir con el poeta Antonio Machado) que lleva por título: Memorias póstumas de Blas Cubas publicada en 1881. Ya desde el título, esta obra llama la atención por la paradoja que presenta, ¿cómo puede alguien escribir sus memorias póstumas? Y por si nos quedaba alguna duda, el título del primer capítulo nos aclara todo: “Fallecimiento del autor” y rematamos por la primer frase de la novela: “Algún tiempo vacilé si debía abrir estas memorias por el principio o por el fin; esto es, si pondría en primer lugar mi nacimiento o mi muerte. Aunque sea habitual empezar por el nacimiento, dos consideraciones me llevaron a adoptar distinto método: la primera, que yo no soy propiamente un autor difunto, sino un difunto autor, para quien el sepulcro es una cama más; la segunda, que el relato resultará así más novedoso y agradable”. A partir de este punto el “difunto autor” Blas Cubas nos cuenta su vida y peripecias en un tono siempre alegre y jocoso, burlándose de su propia muerte pero, sobre todo, recordándonos a cada paso su calidad de muerto.

A continuación hablaremos de otra novela: La amortajada, publicada en 1938 por la chilena María Luisa Bombal (1910-1980). En esta breve pero muy entretenida novela, la protagonista, Ana María, nos va contando desde la muerte la historia de su vida a partir de los personajes que van apareciendo en su propio velorio y funeral; a la vez que nos narra de manera inigualable el propio sentimiento de la muerte: “Lo juro. No tentó a la amortajada el menor deseo de incorporarse. Sola, podría, al fin, descansar, morir. Había sufrido la muerte de los vivos. Ahora anhelaba la inmersión total, la segunda muerte: la muerte de los muertos”.

No podemos dejar de recordar en estas recomendaciones a la mexicana Elena Garro (1920-1998), en cuya obra es redundante el tema de la muerte, como por ejemplo en su novela Los recuerdos del porvenir, en la que enmarcada por completo en la corriente de lo real maravilloso, un pueblo narra su propia historia y la de sus habitantes en medio de la Guerra Cristera; sin embargo, el ejemplo más significativo respecto al tema de la muerte lo encontramos en su obra de teatro Un hogar sólido. El escenario en que sucede la obra es una cripta familiar donde todos los parientes difuntos se reúnen para recibir a la nueva “habitante”: Lidia. Para muestra, este diálogo que Vicente, tío de Lidia, le dice al recibirla: “¿Lili, no estás contenta? Hallarás el hilo y hallarás la araña. Ahora tu casa es el centro del sol, el corazón de cada estrella, la raíz de todas las hierbas, el punto más sólido de cada piedra”.

Por último, hablaremos de otra novela más reciente: La noche de las hormigas (1997) de la mexicana Aline Pettersson (1938) en la que somos testigos de las inacabables horas de agonía de un hombre que espera la muerte después de sufrir un disparo en un asalto; en su propia voz podemos leer una serie de reflexiones sobre la vida, la muerte, el amor... todo mezclado con otra voz narrativa que retoma una leyenda griega, la boda de Ifigenia con Aquileo y nos habla de otra espera, la de Ifigenia para encontrarse con su amado. “En la penumbra, el hombre exangüe parece un bulto al pie del fresno, ajeno a aquello que lo circunda. La vida prosigue en otra parte. En cualquier otra parte, más allá del desequilibrio por el que sus funciones lentamente se truncan, como truncos están los caracoles que flanquean a la mujer de la fuente. El tiempo cercenó la argamasa que les dio figura. Y la espiral, remedo y nostalgia del eterno retorno, fue mutilada no obstante que la permanencia de las cosas suele ser más larga que el breve tránsito humano”.

Sin duda hay muchos más cuentos, novelas, obras de teatro y poemas que hablan de la muerte; sin embargo, por ahora dejaremos hasta aquí esta lista de recomendaciones y los esperamos en el Bibliocafé para que disfruten su lectura.

Ana Laura Saucedo

15 oct 2010

Alimentación y nutrición

Para esta plática se omitió poner "para niños indigo o cristal" ya que, si bien se ha dicho que algunos de ellos requieren una alimentación especial, la realidad es que cada uno de nosotros lo necesita, lo cual es importante porque los adultos somos el primer ejemplo de aimentación para un niño. Cada cuerpo es diferente y por lo tanto la alimentación es diferente para cada uno.

El tema eje de esta plática se centró en que es necesario revisar cómo reaccionamos a los alimentos y en base a eso podemos ver cuáles son los que nos hace daño y cuáles no. Al igual que la plática, este resumen no pretende dar una dieta o sugerencias especificas para cada persona. Como lo hemos dicho en anteriores ocasiones, cada organismo es diferente por lo que vale la pena ver casos de manera individual con un especialista, en caso de que no se tenga esa posibilidad entonces hay que documentarnos para conocer más a fondo las características de los alimentos.

Hicimos referencia a algunos de los elementos que pueden contener los alimentos y cómo estos afectan la conducta. A continuación te recomendamos los siguientes artículos de la fundación: Equilibrio y Alimentación, y Nutrición, así como el chat que tuvimos en la fundación con un nutriólogo, donde podrás comenzar a conocer más acerca de lo que fue el tema de esta plática.

Si deseas información personalizada no dudes en contactar a los terpeutas de la Fundación www.indigos.com.mx.

8 oct 2010

Técnicas para la escuela y el hogar

El pasado miércoles tuvimos la tercera plática del ciclo Frecuencia índigo y cristal.

En esta ocasión se dieron algunos temas que, previamente, ya han sido mencionados dentro la página de la Fundación para niños y jóvenes de la nueva era. Por esta razón el enfoque de esta plática se dirigió a inquietudes especifícas. Como estos casos no pueden ser tomados como algo general, los invitamos a que visiten los links que mencionaremos en las siguientes líneas para que puedan tomar algunas sugerencias que puedan aplicar en casa o en la escuela.

De acuerdo a las caracterísitcas que hemos visto en los resúmenes anteriores sabemos que, si queremos ayudar a enfocar la atención e intereses de los pequeños, tenemos que privilegiar el diálogo con ellos. La imposición no va a funcionar. Pero no sólo se trata de fundamentar aquello en que requerimos el apoyo o la participación del pequeño, se trata de encontrar los medios de comunicación adecuados que le permitan formar parte en la creación de reglas, compromisos y acuerdos.

Los niños, al llegar a nuestra vida como hijos, alumnos o con el hecho de estar en contacto constante con ellos, nos permiten realizar cambios en nuestras vidas, con la posibilidad de, al tener una nueva manera de interactuar con ellos, encontrar nuevas formas de interacción con el resto de nuestras relaciones. Para ello mencionamos algunas técnicas que ayudan a mejora la comunicación, como es el caso de los sistemas de representación, mismos que se describió de qué manera funcionan en el hogar. Del mismo modo, podemos apoyarnos de la manera en que generamos el ambiente en torno al niño, aquí hicimos referencia al trabajo que podemos hacer al usar los colores en su conducta.

Uno de los casos que más se repiten son aquellos en que se hace mención a los problemas de aprendizaje y los conflictos en la escuela. Para este caso se mencionó la Gimnasia Cerebral como una de las herramientas que nos ayudan, no solo en el ámbito escolar sino como parte de la conducta que presentan en casa. En el caso de la escuela, actualmente, existen varias herramientas pedagógicas que ayudan en esta tarea. Por mencionar un ejemplo de ellas, se recomienda que, dentro del salón de clases, no exista un ambiente de competencia sino de cooperación, lo cual se puede llevar a cabo formando equipos de trabajo donde cada participante tenga sus propias responsabilidades.

Si bien mencionamos varias técnicas, cada una de ellas da pie no solo para una plática sino para un taller para aprender a usarlas de manera adecuada para cada ocasión, como es el caso de la alimentación y la nutrición, tema de la siguiente semana. ¡Gracias por acompañarnos!

4 oct 2010

Crónica presencial: San Cristóbal bajo el agua

Domingo 26 de septiembre de 2010
Era el cumpleaños 31 de Luis, mi novio, por lo que no nos sorprendió que el teléfono de casa sonara a las 8 de la mañana y escucháramos la voz de su mamá, quien estaba en la Ciudad de México. Lo que nunca nos imaginamos fue que además de felicitarlo, le contó que acababa de hablar con Enrique, mi cuñado (quien sí estaba aquí en San Cristóbal) y que nos pedía por favor que fuéramos a ayudarlo porque se había inundado su casa.

Llamamos a Enrique y fue entonces cuando comenzamos a descubrir lo que había pasado: después de 24 horas de lluvia tupida y constante TODOS los ríos que atraviesan San Cristóbal se habían desbordado y había decenas de colonias inundadas.

Sin pensarlo dos veces nos vestimos y a las 9 de la mañana con impermeables y botas de lluvia ya íbamos rumbo a la casa de mis suegros que se encuentra justo frente a un río; unas 5 cuadras antes de llegar a su casa empezamos a notar la inundación, dos cuadras más adelante el agua nos llegaba a las rodillas y al intentar dar la vuelta hacia donde normalmente se encontraba el río el agua nos llegó hasta la cintura... comprenderán que a esa altura los impermeables y las botas de lluvia eran ya completamente obsoletas. Además, toda la gente trataba de salir de las zonas inundadas y nosotros, tercamente, intentábamos entrar... no faltó quien quisiera disuadirnos de seguir adelante.

En el camino escuchábamos noticias por radio y de la gente que encontrábamos: San Ramón con más de un metro de agua, La Isla había desaparecido, en no-se-donde se habían derrumbado varias casas, todas las carreteras estaban destruidas, el ejército estaba llegando a la ciudad…

9:30: Llegamos a la casa de mis suegros batallando contra la corriente de lo que ya para entonces era un río constante, el panorama era impactante: en el patio nadaban el refrigerador, la estufa y la lavadora; incluso adentro de las habitaciones el agua nos daba más o menos a la rodilla. Muchos de los vecinos de la acera de enfrente -la que está más cerca del río- se habían ido a refugiar a la casa desde las 5 de la mañana cargando con todo lo que tenían: colchones, muebles, ropa, utensilios de cocina y ahora trataban en vano de salvar sus pocas pertenencias. Enrique había conseguido una escalera de mano bastante alta con la que trataban de subir a la azotea lo que más les importaba: televisiones, equipos de sonido, ropa, papeles... y hasta juguetes. Era desolador ver a la gente llorando y diciendo: “Es todo lo que tengo, por favor, ayúdeme a salvarlo”.

A esa hora, las casas de la acera de enfrente ya habían desaparecido y los encargados de Protección civil trataba de convencer a la gente de irse hacia los refugios... la lluvia había parado, pero el agua seguía bajando de los cerros y el río seguía creciendo. Comenzaron a pasar enormes camiones del ejército, los únicos vehículos que a esta altura podían pasar sin riesgo, subiendo gente y ayudando a quienes habían quedado varados en sus casas.

Después de verificar que el último vecino estuviera a salvo, Luis, Enrique y yo procuramos salvar lo más posible de la casa de mis suegros, bajamos todos los interruptores de luz que, milagrosamente, seguía funcionando sin hacer cortos y no nos quedó otra más que cerrar todas las puertas con llave, echar la bendición y regresar a nuestra casa con el perro de mi cuñado incluido, quien aprendió a nadar en aquel momento. En el trayecto de regreso vimos muchísima gente en las azoteas de sus casas, pidiendo ayuda, otros tantos tratando de salir o simplemente sentados en la azotea llorando sin llorar, con la vista perdida en el agua que les había arrebatado todo. Tuvimos por un momento la intención de quedarnos a ayudar a más gente, pero estábamos ya muy cansados y en realidad no podíamos ayudar mucho más.

11:00. Ninguno de nosotros había desayunado y Enrique llevaba 24 horas sin dormir, así que fuimos a la casa desayunamos, nos pusimos ropa seca, descansamos un poco y luego nos dimos cuenta de que no podíamos quedarnos sentados sabiendo cuál era la situación afuera. Enrique decidió ir a ayudar a la Cruz Roja (es socorrista ahí) y Luis y yo decidimos acercarnos a un albergue que habían puesto en el centro de convenciones del Carmen para ver qué podíamos hacer.

12:30. Llegamos al albergue y nos reportamos con los encargados quienes nos dijeron que lo más urgente era ayudar a separar y repartir la ropa que iba llegando por costales. En ese momento en el albergue había unas 100 personas, sobre todo niños y mujeres de muy escasos recursos, todos con cara de susto, dolor e impotencia. De inmediato pusimos manos a la obra para separar la ropa entre lo que era para mujer, hombre, niño, niña, bebé, zapatos, cobijas, colchonetas... Fue una grata sorpresa descubrir la rapidísima reacción de la gente, llegaban camionetas cargadas de cobijas y ropa; gente que llegaba con ollas de café, atole, sopa, arroz, frijoles... cajas y cajas de pan, de tortilla, de vasos y platos desechables. Con el correr de las horas fueron llegando más y más damnificados. Sólo teníamos un faltante grave: pañales desechables y ropa de bebé. Pero dicen que la necesidad hace milagros y rápidamente las mujeres supieron improvisar pañales con bufandas, sabanitas o lo que tuvieran a mano. Un dato curioso: la mayoría de la ropa para hombre era de tallas muy grandes y todos los señores que necesitaban ropa, como buenos indígenas, eran flacos y chaparritos... como se nota que quienes regalan su ropa son quienes sí tienen para comer... Tuvimos que convencerlos de usar un mecate como cinturón y arremangárselos de las piernas, pero al menos tenían ropa limpia y seca.

4:30. La lluvia comenzó a arreciar y el nerviosismo de la gente también. Había muchos niños inquietos y asustados así que hablé con la gene de protección civil y les pedí autorización para organizar algunos juegos con los niños. Me paré en medio del salón y con toda mi voz empecé a llamar a los niños a formar una gran rueda... En cuestión de segundos tenía más de 30 niños jugando La rueda de San Miguel, La víbora de la mar, El baile Muzumbé. Fue muy gratificante escuchar sus carcajadas y ver cómo aunque fuera por unos momentos se olvidaban de la tragedia por la que estaban pasando. A la vez, las mamás pudieron descansar un rato y comenzar a organizarse por familias para recibir colchonetas y cobijas.

Después de unas cuantas canciones nos dimos un receso para ir a comer, en la cocina del albergue nos dieron un plato bien servido con huevito con salsa roja, frijoles, arroz, su buena dotación de tortillas y un atolito de arroz riquísimo. Regresamos con la gente y nos pidieron que organizáramos otra sesión de juegos, en la que aproveché para pedirle a los niños que le cantáramos Las Mañanitas a Luis.

A las 7 de la noche la cantidad de gente en el albergue estaba cerca de los 300, pero había muchas manos para ayudar, así que decidimos regresar a casa a descansar. Había sido un día largo y cansado, pero al menos teníamos una casa seca donde llegar.

En el camino de regreso a la casa veíamos a la gente en el centro del pueblo como si nada, muchos no se habían enterado de lo que estaba pasando en las colonias más alejadas y seguían con sus paseos de domingo como si nada. Me daban ganas de agarrarlos por los hombros y decirles: “¡¡¡¿¿Qué no te das cuenta de lo que está pasando??!!!”. Llegamos a la casa y prendimos la computadora para ver los periódicos por Internet, pero ¡oh, sorpresa! Ningún periódico, ni local ni nacional, decía nada de lo que estaba pasando no solo en San Cristóbal sino en todo Chiapas... Pero era domingo y nadie sabía nada.

Lunes 27 de septiembre de 2010
Despertamos temprano para recibir a mis suegros que venían regresando de la Ciudad de México, procurando no asustarlos mucho les contamos lo que había ocurrido en su casa, desayunamos y decidimos ir a ver cómo estaba la situación por allá. A las 10 de la mañana ya íbamos nuevamente hacia la colonia de la Sagrada Familia.

Afortunadamente desde el camino nos dimos cuenta de que el nivel del agua había bajado completamente y el río había vuelto a su cauce habitual. Sin embargo el paisaje seguía siendo muy triste: la gente regresaba a su casa para hacer el recuento de los daños y además se encontraba con una capa de lodo de 5 cm que lo cubría todo. En cuestión de minutos empezaron a escasear los productos de limpieza de las tiendas cercanas, hacían falta escobas, jaladores, cubetas, cloro... Pronto en las banquetas comenzó a acumularse basura: desde ropa cubierta de lodo, cartones mojados y juguetes rotos, hasta colchones inservibles, sillones, refrigeradores, estufas... En las paredes de las casas se veía la marca de hasta dónde había llegado el agua, en algunas zonas esa marca rebasada el metro y medio de altura.

Llegamos a casa de mis suegros y sólo entonces fuimos conscientes de todo lo que había ahí; teníamos muebles, ropa y cosas de cuatro o cinco familias a quienes tuvimos que localizar para que fueran por ellas. Entre toda la familia y algunos amigos de Enrique comenzamos la tarea de limpiar, escombrar y rescatar lo que se pudiera. Para colmo, no había agua en el tinaco, así que tuvimos que aprovechar al agua de lluvia que otra vez se hacía presente; en el patio se veían varios tambos, cubetas y cualquier recipiente donde pudiéramos juntar agua para limpiar.

Un rato más tarde comenzaron a pasar camiones de basura que no tardaban ni media hora en volver a pasar en sentido contrario llenos hasta el tope. También vimos camionetas de protección civil repartiendo galones de cloro y gel antibacterial.

Los vecinos a quienes Enrique había ayudado comenzaron a llegar por sus cosas... para llevarlas nuevamente a su casa: en la orilla del río... Sabían que aún había amenazas de que la lluvia continuaría pero no tenían otro lugar donde llevar todo. A pesar de la tristeza y la desesperación, no dejaban de agradecernos por haberlos ayudado.

Tardamos más de 5 horas en terminar de limpiar todo. A esa hora, vimos con emoción cómo empezaban a llegar a la colonia autos particulares con gente que venía a repartir ropa, pañales, comida y cobijas para la gente que lo necesitara. No eran autos nuevos, no era la gente rica... eran coches viejos, gente humilde que había corrido con mejor suerte esta vez y querían ayudar a los demás. Es en esos momentos cuando uno recupera la confianza en el género humano.

Siempre me había tocado ver en las noticias escenas de desastres como este, pero nunca me había tocado vivirlo tan de cerca, tan en carne propia. La tragedia aún no termina, hoy entró un frente frío y hay amenaza de otro huracán más. Sólo en San Cristóbal hay miles de damnificados. Comunidades como Yajalón y Chenalhó (cerca de San Cristóbal) prácticamente desaparecieron del mapa y permanecen incomunicadas.

Ayer una amiga me preguntó si no había considerado salirme de San Cristóbal antes de que pasen más cosas. ¡Nunca! Este es ahora mi pueblo y mientras pueda seguir ayudando lo voy a seguir haciendo. No tendré muchos recursos materiales para compartir, pero mis manos seguirán ayudando a limpiar; mis pies seguirán jugando rondas con los niños; mi voz y mis ojos seguirán siendo testigo de todo lo que pasa aquí.

Ana Laura Saucedo

1 oct 2010

"Las terapias alternativas y nuestros niños"

Para el tema de esta semana hablamos solo de algunas de las terapias alternativas conocidas actualmente como son:
Flores de Bach, Aromaterapia, Homeopatía, Herbolaría, Masajes, Yoga, Sanación energética (Reiki)

Al inicio de la sesión nos dimos a la tarea de definir qué es una terapia alternativa. Si bien este es el nombre con el que identificamos muchas de estas prácticas, todas ellas también son conocidas como terapias complementarias, pues ninguna contrapone los tratamientos de la medicina tradicional o alópatica. Es importante resaltar esto pues depende el tipo de creencia del paciente si éstas son usadas como único método de sanación o si se usan al mismo tiempo que un tratamiento médico tradicional. En ningún caso, al menos en lo que respecta a los terapéutas de la Fundación de los niños y jóvenes de la nueva era, se impone o privilegia el uso de estas técnicas por encima de otras.

Durante el transcurso de esta sesión dimos una pequeña descripción del funcionamiento de cada una de las terapias, así como algunos ejemplos sobre los tratamientos mencionados. En este caso, se explicó que no eran soluciones generales o que pudieran ser usadas en todos los casos. Antes de iniciar con la explicación, se recomendó que cuando se desee hacer uso de alguna de estas técnicas es importante ver a un trerapéuta que maneje cada técnica, ya que así cada caso se verá de manera particular, pues cada persona presenta los síntomas de un modo diferente, por lo que, en el caso de las terapias complementarias o alternativas, no hay soluciones generales, cada caso se ve como único e irrepetible. Aclarado lo anterior comenzamos con cada terapia. (Anexamos algunos vínculos que pueden ayudar a profundizar en cada tema).

Flores de Bach: Por provenir de la parte esencial de las flores, funcionan en las emociones. Algunos ejemplos de sus aplicaciones:

Avena (Wild Oat): Ayuda a que las personas encuentren su verdadera vocación, conectándolos nuevamente con su propósito básico en la vida y para que el camino a seguir quede claro.
Mostaza (Mustard): Personas que sientan una pena profunda y no sepan muy bien a qué se debe o que se sienta sin ganas de hacer nada queriendo estar postrado y durmiendo.
Verbena (Vervain): Para las personas autoritarias y enérgicas que se creen capaces de cambiar el mundo y quieren dominar a los demás. Ayuda a equilibrar el exceso de entusiasmo que lleva al extremismo o fanatismo.
Agrimonia (Agrimony): Angustia que puede llevar a las adicciones. Tortura interna y ansiedad que la persona niega reconocer. La depresión que suele presentarse a los pocos días, marca el comienzo de la recuperación.
Castaño Rojo (Red Chestnut): Para las personas que se preocupan demasiado por los problemas ajenos. Ayuda a no involucrarse en exceso y a no interferir en la recuperación y desarrollo de los demás.

Aromaterapia: Funciona a nivel emocional, psicológico y, en algunos, casos a nivel físico. La explicación dada durante la plática se centró más en lo emocional y psíquico. Ejemplos:

Bergamota: Es útil para combatir la depresión, la ansiedad y la tensión. Puede ayudar a una persona a irradiar felicidad y salud a otros.
Geranio:
Como todos los aceites florales, actúa como antidepresivo, relaja, restaura y estabiliza emociones. Produce armonización de cuerpo y mente.
Ylang-Ylang:
Es utilizado para tratar estados de tensión nerviosa, insomnio e hiperactividad.
Sándalo: P
ermite dirigirse a un estado de meditación profunda. También es de valor para prepararse para cualquier trabajo de curación. Actúa como ansiolítico y antidepresivo
Lavanda: Su efecto calmante y relajante puede ayudar a lograr estados profundos de meditación. Otra acción de balance armonizador es que ayuda a integrar nuestra espiritualidad en la vida diaria.
Mejorana: A nivel emocional actúa mejorando los estados de soledad y pena, armonizando la expresión del rostro y actúa contra el insomnio y los estados de ansiedad, es ideal para combinar por estos efectos con la Lavanda.

Homeopatía: Funciona a nivel físico y entre sus ventajas tenemos que n
o presenta efectos secundarios ni contraindicaciones.

Baryta Carbonica: O
lvida recomendaciones, no presta atención, sus procesos de aprendizaje son lentos en todo sentido: para caminar o a leer, asimilar lo que se le enseña, etcétera.
Lycopodium: Falta de confianza en sí mismo, en su capacidad y en sus aptitudes para conectarse o enfrentarse con el medio que lo rodea. Como en todos los problemas biológicos, el paciente trata de resolverlo huyendo o atacando.
Sepia: Hay una profunda tristeza y depresión, una ausencia de toda alegría; está verdaderamente cansada de la vida; melancólica, suele permanecer mucho tiempo sentada, rígida o quieta, y callada.
Medorrhinum: Vive siempre apurado, precipitado, agitado, atareado (mejor al anochecer), y es muy impaciente; trata de hacer las cosas lo más rápidamente posible, y hasta pierde el aliento para hacerlas, se fatiga.

Herbolaria: Funciona también a nivel físico y, al igual que la homeopatía, puede ser usada en cualquier tipo de enfermedad. De los ejemplos aquí mencionados hablamos de algunos tes que sirven para relajar como es el caso de Manzanilla, Azahar, Lechuga, Pasiflora, Toronjil. Mencionamos también dos plantas que sirven para estimular la memoria y favorecer la concentración: Te de Limón (Lemongrass) y Ging seng.

Con respecto a los masajes y la Yoga, estas sirven para estimular la energía que guardan en su interior y comenzar a canalizarla. Los masajes, tanto en niños como en adultos funciona para liberar la energía en los puntos que se acumula en nuestro cuerpo y, de esta manera, favorecer nuestro equilibrio emocional y corporal. Una función muy similar sucede con la yoga, pues a través dediferentes posturas no solo ayuda a que las funciones corporales se equilibren sino que ayuda con la conexión espiritual. De la misma manera funciona, en algunos casos, el tomar clases de karate, natación o algún otro deporte que resulte del interés del niño.

La sanación energética es más conocida con el nombre de Reiki, pero no es la única técnica manejada en la actualidad, existe también la Energía Universal, sanación a través de Ángeles, entre otras. La sanación energética ayudará a una limpieza del aura, así como al funcionamiento de los chakras; puede ser usada en cualquier caso y funciona en la persona crea o no en ella. Lo principal es que esté abierta a recibir la sanación y sea ella misma quien lo pida.

Terminamos esta sesión, nos vemos el siguiente viernes con el tema "Técnicas para la escuela y el hogar"

24 sept 2010

Frecuencia índigo y cristal.

El pasado miércoles 18 de septiembre se llevó a cabo en La Red de Ámbar la plática sobre la "Frecuencia índigo y cristal".

En esta ocasion se habló de lo que implica esta frecuencia, no solamente en los niños, sino tambien en adultos. Tomamos como referencia a los niños, pues sabemos que es el tema por el que muchos se acercan a pedir información, pero, como parte de la labor realizada al interior de la Fundación para los niños y jóvenes de la nueva era, consideramos necesario que los padres, maestros y todos aquellos que tengan contacto con los pequeños sepan que si estan comenzando a tener contacto con niños que manejan esta frecuencia es porqué en ellos se esta moviendo, en alguna medida, en la misma frecuencia.

Las frecuencias índigo y cristal son energías que se encuentran en cada uno de nosotros, podremos tener momentos en que expresemos una o la otra, pero no todos seremos capaces de desarrollarla en nuestra vida. Esto se debe a que, así como hemos logrado cambios significativos en cuanto a tecnologías, ciencias, etc., en nuestro interior también se están llevando a cabo cambios a nivel energético, lo que va haciendo que la evolución histórica, científica y tecnológica también sea una muestra de cómo vamos teniendo un crecimiento evolutivo en nuestras conscienas y energías, por lo que debemos buscar la manera de ocuparla para nuestro crecimiento y desarrollo, tanto individual como colectivo. Recordemos que, a lo largo de la historia, ya se han presentado seres considerados como índigos (en algunos textos de Lee Carrol y Jan Tober se menciona a Bach y Einstein como algunos de ellos) lo cual implica que esta energía siempre ha estado presente en la historia de la humanidad, siendo nuestro presente el momento en que hay más individuos al mismo tiempo manifestándola. Es verdad que actualmente existen tanto adultos como niños índigo, por lo que es importante conocer las características de cada uno de ellos. 

Cuando tocamos este punto en la plática, tomamos como referencia el artículo de la Fundación titulado Los niños índigo para describir las caracterisiticas generales presentadas en la infancia. Es común que al escucharlas muchos no solo identifican a sus hijos o a los niños con los que tienen contacto; además van recordando que en su infancia presentaban también algunas de estas características. Aquí mencionamos el hecho de que ningun niño índigo aparece por generación espontánea, siempre uno o ambos padres vienen manifestando dicha energía, por lo que es importante volverse a abrir a ella para que el cambio y la guía no solo se de hacia los pequeños, sino que tambien comience commo un proceso de sanación y conocimiento personal. Algunas de las características de los adultos indigo las encontramos en este artículo

Por otro lado, la frecuencia cristal es aquella que ayudará a refinar los cambios realizados por los niños índigo; al ser ellos quienes vienen a crear un cambio y una ruptura de paradigmas requieren de un impulso que dé un enfoque a este cambio para no estar en un cambio constante, por eso la energía presentada por los cristal se manifiesta a través del amor universal, del contacto aún más sensible y empático con todo su entorno. Para explicar este punto usamos otro artículo de la Fundación donde se explican las características de los niños cristal. Para seguir con el objetivo de la plática, mencionamos cómo estas características pueden manifestarse en aquellos que sean adultos índigo. Es posible que haya algunos casos de adultos índigo que sean capaces de desarrollar carcaterísticas de frecuencia cristal, aunque en este momento no sea un tema que ocupe nuestra atención, más allá de algunos comentarios, es probable que ya varios estén manifestando esta energía. No descartemos que, incluso, pueden que existan adultos índigo que hayan nacido cristal, pero que por educación o cultura hayan bajado su frecuencia a índigo. Sería difícil identificar en una sola sesión con algunos de los terapeutas de la fundación o a través de un correo quiénes se pudieran encontrar en esta situación, aunque no se puede descartar la idea. Aún tendremos que esperar el desarrollo de esta energía en los próximos años.

De las cosas importantes que mencionamos en esta plática fue que debemos recordar no dejar toda la responsabilidad del cambio energético y de conciencia solamente en los niños, pues si bien  ellos vienen a enseñarnos, nosotros tenemos también la capacidad de incrementar la influencia que ellos tienen en el planeta en distintos niveles (sociales, culturales, sutiles, etc.) y que, al usar la energía que ellos nos están mostrando estaremos realmente evolucionando en el cambio personal, siendo este un camino para llegar a un cambio colectivo.

Nos leemos la siguiente semana cuando presentemos el resumen de la plática "Las terapias alternativas y nuestros niños" donde, si el grupo así lo permite, también hablaremos sobre qué terapias se podrán usar en algunos adultos.

Saludos a todos

Luis Alfaro